Paula Bistagnino es periodista y licenciada en comunicación social. Entrevistada por el periodista Diego Genoud en Fuera de Tiempo, programa radial de los miércoles a las 23 hs en Radio con Vos, la autora de Te serviré. Fe, poder y disciplina: el plan del Opus Dei para beneficiarse de una de las mayores fortunas de América del Sur despliega los grandes secretos de una organización fundada en la invisibilidad. Publicado por Planeta, Bistagnino presenta una investigación profunda basada en entrevistas, documentos y otros libros.

El 2 de octubre se cumplió un nuevo aniversario de la fundación del Opus Dei, que tiene casi 100 años. Vos contás una historia principal, la de la familia uruguaya Gianioli Gainza, que vivió en Chile y en Argentina. Definís a Elina Gianoli Gainza como “la mujer más importante del Opus Dei en Sudamérica” y una de las más importantes en el Cono Sur. Muchas personas a las que consultaste te dijeron que ella “tenía una fortuna similar a la de Bulgheroni, a la de Pérez Companc”. ¿Por qué es tan importante esta historia para entender cómo funciona el Opus Dei en un país como este?
A lo largo de los años en los que reuní testimonios de personas que fueron parte del Opus Dei, escuchando sus historias, incluso de apellidos importantes que nosotros conocemos, no había encontrado la historia de una familia como esta. No era una familia conocida pero a su vez permitía contar muy bien el funcionamiento del Opus Dei. Y además había una causa judicial de una disputa por una herencia en la que estaban involucradas asociaciones civiles, abogados, escribanos del Opus Dei en Uruguay, Chile y Argentina. Poder documentar algo tan difícil de documentar cómo el Opus Dei me convenció de agarrar esta historia.
Efectivamente encontré una familia de muchísimo dinero, como unos Macri, unos Bulgheroni, unos Pérez Companc, que había hecho su fortuna en Chile con la minería, pero era de Uruguay, donde regresaron para ayudar a fundar ahí el Opus Dei. Elina me permitía contar cómo una mujer super rica, con posibilidad de hacer la vida que quisiera, se había convertido en una mujer completamente convencida de una fe y dedicó su vida a ayudar al Opus Dei a crecer. Con su plata, con sus contactos, con su apellido, con su carisma, con su fe. Era una mujer convencida. Ella me permitía también contar la parte religiosa.
¿Elina entregó su fortuna al Opus Dei o el Opus Dei se apropió de su fortuna? Lo digo por el reclamo que hace su familia…
El Opus Dei tiene dos clases de miembros. Unos son los numerarios y numerarias, son las personas célibes, que no forman familias, que viven dentro de las casas del Opus Dei, que en Buenos Aires hay un montón —en Palermo, en Recoleta, en Belgrano. Son casas comunes donde conviven, separados, mujeres y varones, que mantienen prácticas de flagelación, que entregan todo su dinero a la Obra. Cuando digo todo, digo todo. Un juez numerario entrega su salario entero al Opus Dei y vive en una casa del Opus Dei. Ingresan a la organización cuando son adolescentes, pero cuando cumplen 21 años lo hacen definitivamente y firman un testamento para el Opus Dei. Esta mujer, Elina, firmó un testamento a nombre de la Fundación Chilena de Cultura, una asociación del Opus Dei en Chile. Entregó todo su dinero. Se calcula que son por lo menos 200 millones de dólares.
La causa judicial que disputa la herencia con el Opus Dei es por la herencia de una de sus hermanas, eran cinco. Era una mujer que tuvo muchos problemas psiquiátricos, con un diagnóstico de esquizofrenia y que fue declarada incapaz, y falleció hace poco en un psiquiátrico del Opus Dei en Montevideo. Esa herencia es la que el Opus Dei reclamó para sí, porque esta mujer firmó dos testamentos para la organización: una para una asociación civil en Montevideo y una en Santiago de Chile para la misma asociación que lo hizo su hermana. La acusación de la justicia a la protagonista del libro, Elina, es que ella junto al Opus Dei manipuló el testamento de su hermana y los bienes de su hermana en vida. Está probado que hubo una cantidad de donaciones de 500 mil dólares a la Universidad de la Santa Cruz en Roma, a la Universidad de Los Andes en Chile, a asociaciones civiles del Opus Dei en Montevideo y Chile. La herencia de esta mujer quedó agujereada. Esa es la acusación formal, y allí entran escribanos, ex ministros uruguayos, abogados, autoridades de la Universidad de Montevideo del Opus Dei.
Al contrario de lo que se cree, en la clase alta uruguaya hay muchos miembros Opus Dei. En comparación con la Argentina, hay un porcentaje mucho más alto en la organización. Hay mucho vínculo de la clase alta uruguaya con el Opus Dei, más allá de que no sean miembros.
Hay mucha gente que se fue de la organización y te cuenta a vos sobre la vida dentro, te cuenta que no es tan sencillo salir. Te quiero preguntar por ese criterio de selección que se menciona en el libro, porque buscan lo más selecto de la sociedad.
Lo mejor.
¿Cómo es el criterio de selección? ¿Quién decide? ¿Cuáles son las formas? ¿Cómo se hace para entrar?
El Opus Dei llegó a la Argentina en la década del 50, igual que a todo el resto de América Latina luego de que logran que los aprueben en España, en Roma y demás. La región es su gran bastión fuera de España porque, además, hablamos el lenguaje del fundador, algo que para ellos es muy importante. La Obra nace con el objetivo claro de ser la institución que le devuelva a la iglesia católica el poder perdido en la sociedad. Ellos observan que todos los católicos son unos tibios, que van a misa una vez por semana y creen que con eso alcanza. La iglesia católica cedió poder, autoridad, sobre las cuestiones civiles, que se secularizaron. El Opus Dei considera que tiene que restaurar la religiosidad perdida en el seno de la sociedad e influir en la vida de los países, de sus sociedades, sin que aparezca un cura, vestido de cura, diciendo lo que tenés que hacer. Esa manera la encuentran creando una organización eminentemente de laicos: el 98% de miembros del Opus Dei son laicos. ¿Qué quiero decir con laicos? Que son civiles; no son curas, no son monjas. Sin embargo, tienen compromisos religiosos equivalentes o más fuertes que los que pueden tener un cura o una monja. El llamado es a profesionales destacados, personajes de relevancia pública, de familias católicas «respetables», con apellidos conocidos. Es decir, plata, poder, llegada. Tienen una imagen muy clara: la sociedad es como una montaña y a ellos les interesa la cumbre, la nieve de esa montaña, así lo dicen. Y desde ahí, derretir. No les interesan en absoluto bases y por eso sostienen esa rivalidad histórica, antagónica, con los jesuitas.
¿Qué pasó con el poder del Opus Dei en Argentina durante los años de Francisco en el Vaticano? ¿Qué pasa ahora? Hablás de rivalidad entre jesuitas y Opus Dei, incluso en algún tipo de construcción que tiene componentes similares pero objetivos distintos.
Sí, hay algo de eso. Las universidades, tanto para jesuitas como para el Opus Dei, son muy importantes. Los dos consideran que generar influencia desde la educación y el conocimiento es fundamental. Vos hoy tenés circulando en medios de comunicación, a referentes muy populares. Agustín Laje sin ir más lejos.
Formado en la Universidad de Navarra…
Bueno, él no es una de las figuras que el Opus Dei busca en principio sino que lo hacen una vez que están destacados. Solo entonces los invita a ser parte de la gran estructura de poder. Sobre ese núcleo religioso del que te hablaba, hay una estructura enorme de personas que no son religiosas, ni juraron obediencia, pero forman parte de la estructura de poder, algo que es todavía más grande. Hoy tenés gente presentando libros o en el Congreso de la Nación, lo que te imagines. Desde ultraliberales en lo económico a ultraconservadores en lo social, en lo cultural. Todo ese tipo de información aparece circulando en medios de comunicación. Cada tanto hay visitas de algún especialista en derecho penal español, de lo más retrógrado del mundo, y cuando empezás a rastrear de dónde viene…

¿No se asumen como parte del Opus Dei?
No, tienen el mandato de no hacerlo. Tienen que ser laicos, profesionales, y no tienen que decir que pertenecen al Opus Dei. ¿Por qué? Porque esa es la esencia, porque se trata de que las ideas religiosas penetren en nuestra vida, en tiempos donde ya no hay lugar para que un cura se siente en el Congreso de la Nación y vote una ley, pero donde sí puede haber un miembro del Opus Dei no solo las mismas ideas, sino con la misma pertenencia, la misma jura de obediencia, pero sin sotana. Eso es lo complejo. La gracia es que vos no sepas. Se los ve en los debates de matrimonio igualitario, de identidad de genero, de aborto, pero tambien cuando se discuten otras leyes que tienen que ver con empresas, corporaciones y cuestiones económicas. Lo que más les interesa, aunque no parezca, no es la justicia de familia sino la comercial, la administrativa, la del poder económico. Cuando ves las audiencias para las leyes, podés identificar un montón de personajes que pertenecen a esta estructura grande del Opus Dei.
Venimos del pliego fallido de Manuel García Mansilla, el decano de la Facultad de Derecho de la Universidad Austral.
Ahí tenés un caso: es un cuadro del Opus Dei, pero no es del Opus Dei. Además de estos numerarios que viven en casas del Opus Dei, tenés supernumerarios. Son los que se casan, forman familias, reciben el mandato de tener muchos hijos y demás. No entregan todo su salario sino el 10%, en general, de sus ingresos. Donan, llevan gente. Es otro tipo de pertenencia. García Mansilla viene de una familia del Opus Dei, muchos miembros de su familia son parte y otros se fueron del Opus Dei. Él nunca “pitó” en la Obra, no hizo la admisión formal. Sin embargo, es un cuadro porque llega a decano de la Facultad de Derecho y no son muchos los que llegan ahí.
La Universidad Austral está asociada al apellido Pérez Companc, los dueños de Molinos Río de la Plata, una de las empresas más grandes de la Argentina, porque ha sido uno de sus grandes financistas.
Tampoco “pitó” en el Opus Dei.
Ahora está Luis está a cargo de los negocios, y no sé si toda la familia es del Opus Dei, pero mencionás a Goyo Pérez Companc con un seudónimo.
Le decían “El Cardenal” y se lo veía mucho en los centros del Opus Dei. Hasta donde pude probar, él nunca entró como miembro de la organización pero lo que hizo fue poner mucha plata en la UCA. Después se peleó y entonces fue y puso 180 millones de dólares para que hagan la Universidad Austral. Además acercó a otros empresarios argentinos al Opus Dei. Supuestamente, nunca “pitó”, nunca llegó a tener una dirección espiritual religiosa, que requiere que consultes qué hacer, qué no hacer, qué decisiones tomár. García Mancilla y Pérez Companc padre no lo hicieron.
García Mancilla dijo en el Congreso que lo había convocado Santiago Caputo. Leyendo el libro, no aparece el nombre de Santiago Caputo pero sí el de la familia Neuss Saravia. Jorge Neuss, empresario de la década del 90, que terminó con el femicidio de su mujer, Silvia, y su posterior suicidio.
El femicidio de Martindale, del country.
Jorge es padre de dos empresarios, Juan y Patricio, que hacen negocios hoy con el gobierno de Milei.
Y que están además con la Fundación Faro, con Agustín Laje.
Los hijos de Jorge Neuss están asociados con Rubén Cherñajovsky en Newsan, por ejemplo, con Guillermo Stanley, con Federico Salvai también. Tienen inversiones en energía. Son los que, según dicen en el gobierno, son muy cercanos a Santiago Caputo. ¿Tenés idea cómo es el vínculo de estos hijos con el Opus Dei o el que estaba ligado era el padre?
La madre de esos dos chicos, Silvia Saravia, la que fue asesinada por Neuss, era supernumeraria. Hasta donde sé, Neuss no entró como miembro pero fue un donante muy importante. Eso puede pasar en una pareja. Pero sí, como suele suceder en estos casos, hay cosas que van y vienen. No hay una cuestión de generosidad solamente sino el de formar parte de un círculo. Algunas personas por fe, y otras por negocios, terminan haciendo estas donaciones.
En Mar del Sur, Neuss donó una mega mansión de 2000 m2 en la playa, cuya construcción fue muy polémica; eran tierras de un alemán nazi que Neuss compró. La donó a una asociación civil que se llama Sucesión Cultural Bonaerense, que tiene casi todas las propiedades en la provincia de Buenos Aires. Sus hijos, tengo entendido, participaron de algunos medios de formación del Opus Dei, que consistía en ir a retiros espirituales, a clases. Están vinculados, como también hay algunos Caputo —no Santiago, no Luis— dentro del Opus Dei.
Debe haber obviamente con gran parte de la clase política…
En Newman hubo mucha gente que entró al Opus Dei, en el Colegio Champagnat también. A las mujeres, en Northland. El Opus Dei buscaba ahí. Apellidos en lugares de guita.
El capítulo 2, titulado «Desembarco», tiene una cita del fundador del Opus Dei, Josemaría Escriva de Balaguer, que dice: “La obra es familia y, a la vez, milicia. Tiene todas las ventajas de la vida familiar sin ninguno de los inconvenientes del afecto exclusivamente humano y toda la eficacia combativa de la más severa disciplina militar”. ¿Es un ejército el Opus Dei?
Hay que pensar que la Obra nació en la España de entreguerras, en la dictadura de Primo de Rivera, antes de Franco, y que tiene una organización totalmente piramidal y jerárquica. Esta dirección espiritual incluye que se hagan informes de conciencia sobre sus miembros. Ellos tienen la dirección espiritual de un numerario y de un cura, y hay denuncias de que se filtran incluso las confesiones. Para la iglesia católica es grave que se filtre el secreto de confesión. Vos jurás obediencia, la que implica que tu primera responsabilidad es ser fiel a la Obra. Cualquier cosa que puedas obtener, primero tenés que ofrecerla a la Obra y después es para vos. Efectivamente existe ese tipo de disciplina, de vigilancia en la organización, que es totalmente piramidal y jerárquica. Funciona perfecto.
Vos contás que, además de la de Videla, la dictadura de Lanusse fue un momento importante porque a través de la Ciudad de Buenos Aires les donó un lote enorme en el corazón de Recoleta.
Está en Vicente Lopez 1754. Es un edificio de ladrillos, con varias torres, y es la sede principal del Opus Dei en Argentina. Es un lugar al que muchos presidentes y funcionarios han ido a comer. Se llama Centro Universitario de Estudios, se dan cursos de cultura argentina, se hacen conferencias y demás.

Hay toda una estructura en la que nada está a nombre del Opus Dei pero todo pertenece al Opus Dei. ¿Cómo está diseñado eso para lograr tanta eficacia? ¿Cómo se ocultan los fondos del OD?
Tienen una lógica de ser invisibles, de que su poder sea invisible, en lo económico les interesa mucho que sea de esa manera. Ellos dicen de sí mismos que son pobres que tienen un mensaje espiritual; solo un mensaje espiritual. Si vos preguntás qué es el Opus Dei, podés decir que son esos cuatro curas, que forman ese 2% de la cumbre de la pirámide, y no el 98% de laicos metidos en distintos lugares de la sociedad, solo para sostener que ellos son pobres, cuando en realidad poseen mucho.
Todas las religiones tienen asociaciones civiles pero el Opus Dei lo oculta mejor. Lo que hacen es tener una estructura de asociaciones civiles dirigidas por esos numerarios y supernumerarios. Si ves en la web de la Universidad Austral, dice que tiene dirección espiritual de la Prelatura de la Santa Cruz y el Opus Dei. No dice que pertenece y ellos niegan esa pertenencia. Entonces, dicen que hay cuatro seguidores de su mensaje espiritual que decidieron fundar un colegio; que hay otros cuatro que decidieron fundar un club, una universidad; que hay otros que tienen estos cinco edificios.
Encontré veinte asociaciones civiles, más de ciento cincuenta propiedades en todo el país, de Bahía Blanca para arriba porque en la Patagonia no encontré propiedades, sí personas. En Buenos Aires hay muchas propiedades, ahora están vendiendo algunas. Casas de retiro, como la que hay en Bella Vista, donde estaba la escuela de mucamas. Este edificio en Recoleta que les donó Lanusse, cuyas sobrinas, que son mujeres grandes, siguen siendo numerarias. Él era un tipo que se paseaba por el Opus Dei en general y el terreno que donó, que era y es muy caro, tenía supuestamente fines universitarios. Por eso se llama así, aunque sea mentira. Después consiguen de parte de Videla un decreto de financiamiento que los ayuda a construir esa sede, que tiene un frente de veintipico de metros con una torre, donde viven numerarios. Entre ellos, podés encontrar jueces, gente que trabajaba en el Congreso, empresarios, curas. Atrás, en otra torre que se ve desde afuera con las ventanas tapiadas con mármoles, están las mucamas que atienden a esos miembros de la Obra. Hoy, 2025 y en los últimos años desde las denuncias, hay muchos menos numerarios y muchas menos mucamas, pero hasta hace 10 años eso estaba lleno. Ahí es donde vivía un ejército de mucamas que atendían a los hombres importantes del Opus Deí.
Decía que en el Opus Dei tienen mucho peso en algunos canales de comunicación y en 2021, publicaste en La Nación, junto a Nicolás Cassese, una investigación sobre las mujeres pobres que habían sufrido la manipulación espiritual.
Y explotación laboral.
¿Qué generó esa publicación en el diario La Nación?
La Nación, junto con el diario La Prensa en otro momento, es el diario que todo miembro del Opus Dei dice que se leía en los centros del Opus Dei. Para los numerarios, en los tiempos antes de internet, ese diario llegaba recortado, incluso La Nación. Había noticias que no se podían ver. espectáculos, por ejemplo, a veces ni avisos de casamientos. Porque en los casamientos la gente se abraza y estas personas son célibes, castas, con su sexualidad completamente controlada, que se flagelan y son presas de una obsesión. Cuando aparecen las historias de estas mujeres del Norte del Litoral y de países limítrofes que fueron reclutadas especialmente y llevadas a la escuela en Bella Vista, San Miguel, a cuadras de Campo de Mayo, para ser educadas y formadas como mucamas profesionales, fueron incluidas en la organización en una especie de casta menor, abajo. Iban a santificarse sirviendo toda la vida. Yo había publicado dos notas ya y estas mujeres me buscan a través de un ex miembro del Opus Dei porque querían contar las historias. Ellas me pidieron salir en La Nación. Yo publicaba en otros lados, pero fui a ofrecerles la historia. Primero dudaron pero fue tan contundente el testimonio de estas 43 mujeres que aceptaron. Ellas contaban cómo, cuándo, aportaban fechas que corroboraban que habían estado 20 años en la Argentina sin existir en el ANSES; no tenían CUIL, no tenían aportes. Como si no hubieran estado en ningún lado cuando habían estado en Recoleta, laburando 24/7, sin descanso, sometidas a rutinas religiosas muy rigurosas, a una vigilancia total. No podían salir solas nunca y hubo casos de quienes no habían salido nunca de esas casas. Algunas denuncian, algo sistemático en el Opus Dei, procesos de psiquiatrización.
Se habla del «empastillamiento sistemático»
Sí, desde estas mujeres a miembros altos. Hay personas de estos colegios que yo te digo que fueron numerarios, profesionales destacados, y que se han ido luego de 20 años del Opus Dei con depresiones y empastillados. Hay una cantidad de testimonios que pueden buscarlos en opuslibros.org.
Esto existió en la organización durante 40 años y hay una causa en la justicia federal con una acusación formal contra las autoridades en Argentina por trata de mujeres para servidumbre que está con pedidos de indagatoria para directores del Opus Dei. La segunda persona más importante de la organización es un argentino, Mariano Fazio, está en Roma acusado. Estamos esperando que el juez Daniel Rafecas, que tiene la causa, los cite a indagatoria tal como pidió la PROTEX junto con el fiscal Eduardo Taiano.

Quiero mencionar también al Instituto de Altos Estudios Empresariales, la IAE, la escuela de negocios de donde salen economistas, empresarios, una elite que toma decisiones en las grandes empresas, que participa en los grandes debates económicos de hacia dónde tiene que ir la Argentina.
Ellos mismos lo llaman una autopista. Todas las universidades que tiene el Opus Dei —la de Los Andes en Chile, la de Montevideo en Montevideo, la Austral en Argentina, La Sabana en Colombia y todas las de América Latina, fuera de España— son lugares para entrar a una élite. Si vos hacés el máster en derecho penal, después seguro conseguís laburo en un montón de lugares. Si vas al IAE a hacer un MBA, a partir de ahí te podes ir a trabajar al Banco Interamericano de Desarrollo o a organismos internacionales o a mega estudios de abogados que hay en la Argentina que, por ejemplo, si rastreás, son los de las grandes corporaciones mineras, de los fondos buitre.
¿Por qué deciden no hablar? ¿Por qué prefieren el silencio las autoridades del Opus Dei argentino?
No hablan porque parte de ellos es que no se sepa bien qué hacen, ni qué son ni dónde están. Entonces publican, por ejemplo, en el diario La Nación una entrevista a sacerdotes que están a cargo del Opus Dei en Argentina. Los laicos no aparecen, son solo los curas hablando del mensaje espiritual, de Escrivá de Balaguer o de la santificación del trabajo. Como curas, no van a hablar de un colegio del Opus Dei, de la Universidad Austral, de leyes. Para eso están esos invisibles que operan, que hacen lobby y hablan sin que vos sepas desde qué lugar te están hablando.
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